Empiezo por declarar mi respeto por todos quienes se esfuerzan por crear las mejores condiciones de trabajo posibles a fin de atraer, retener y potenciar los talentos de su gente. Entre ellos, algunos destacados como Líderman y su ejemplo de lo que un liderazgo poderoso puede significar, Visanet y su impecabilidad en la implementación de estrategias de gestión del talento o el Grupo Intercorp y sus varias compañías grandes posicionadas en la lista de Great Place to Work. Estas demuestran, en todos los casos, una apuesta estratégica en la gestión de capital humano.

Habría que ser muy necio para no estar de acuerdo con los valores que promueven los rankings de clima laboral. Sin embargo, muchas organizaciones yerran el camino, pierden la brújula y, por el contrario, terminan por construir apacibles centros de recreación empresarial, llenos de comodidades y gollerías. Nada de malo con cierto nivel de comodidad física y emocional,  pero sin perder de vista el objetivo principal y razón de ser este entorno (laboral) que se construye con el fin de condicionar el comportamiento del equipo hacia un objetivo central: contribuir efectivamente a conquistar mejores resultados (desempeño), levantar la productividad o incrementar el magnetismo de la marca empleadora

Ahora resulta que buena parte del tiempo de los gestores de clima laboral (gestión humana) se va en organizar todo tipo de celebraciones como Halloween, día del padre, de la madre, día de integración, almuerzo de confraternidad, concurso de talentos, día de la canción criolla, fiesta de esto y del otro, clases de yoga, meditación, masajes, testing de esto y lo de más allá.

Por supuesto todo suma a crear un ambiente, una cultura y demás. No lo discuto, pero nada suma sin costar y estamos viendo sólo un lado de la ecuación, sin considerar lo que están costando realmente  estas simpáticas iniciativas muy valoradas (superficialmente) por los beneficiados (colaboradores).

¿Por qué criticar tan nobles intenciones? Cierto, pero, a mi entender, quitan enfoque en aquello para lo cual nos organizamos en primer lugar y alimentan una creencia con la que estoy muy peleado: las personas dan más cuando sienten que la oficina es como la extensión de su casa, su segunda familia, un lugar donde son acogidos, están cómodos y pasándola muy bien junto a otros amigos y compañeros.  

No señores, toda la investigación científica y las teorías motivacionales de los últimos 40 años, contradicen esta noble pero mala idea. Hay consenso total respecto de que una de las cosas que más mueve a las personas es la posibilidad de lograr algo que importa,  que les hace sentido. Se trata de conquistar, ganar, escalar, avanzar, progresar como eje mismo de la evolución. Nada como ese vértigo y adrenalina que se sienten cuando uno está metido de cabeza en algo que le apasiona. Toda distracción, tiempo fuera o distensión que nos saque la vista del objetivo, destruye valor. Si llevamos 2 horas de carrera, ¿es razonable una pausa para descansar y distraerse?. Para responder a esta pregunta, revisemos lo que hacen los atletas de alto desempeño en cualquier disciplina. Lo primero es cierto, un descanso pequeño suma, mientras lo segundo, una distracción, sólo resta y pone en riesgo el éxito de la misión del equipo.

lograr

Todos quieren lograr y las empresas viven para ello, eso buscan los accionistas y eso hace que se mueva al mundo, así que lo único que tenemos que asegurar para que este círculo virtuoso se perpetúe es evitar distracciones, estorbos u obstáculos en el camino del logro. La buena noticia es que si tenemos esta claridad y enfoque en la ejecución de nuestra estrategia de gestión de capital humano, nos haremos imparables aunque no necesariamente saquemos la mejor nota en GP2W pues en sus escalas todos los factores pesan igual y el logro es uno más.

Resumiendo entonces. Vale la pena invertir en todo los que sume a que nuestros guerreros puedan ser exitosos en las batallas que les pedimos luchar.

El GP2W, tal y como lo conocemos y entendemos hoy, debe morir y ceder su trono a un nuevo gran indicador de nuestra apuesta en el capital humano. Uno que no considera lugares, pues hoy generamos valor en cualquier lugar, y tampoco se refiere a nuestro trabajo, pues esto tiene que ver con una lista de actividades o tareas más que una suma de cumbres a conquistar.

guerreros

Muy bien, si usted no ve en su equipo un grupo de guerreros en una misión permanente, si usted siente que desde la comodidad, las personas voluntariamente sacan lo mejor de sí, si siente que una cosa no quita la otra, si cree que sólo un grupo de “cuellos blancos” en posiciones gerenciales, están interesados en el logro y el resto sólo espera pan y circo, entonces estamos en desacuerdo.

Si por el contrario, esto le hace sentido, quizás no deba prestarle un minuto de atención ni recursos a nada que no sea alimentar el interés de sus hombres por la siguiente montaña a escalar. Ofrezca las mejores herramientas y uniformes, desafíelos, ayúdelos, prémielos, compénselos, acompáñelos y asesórelos en la ruta. Cuando toque celebrar, hágalo en grande, claro que sí, pero siempre en el ánimo, con el sentido y mirada puesta en que hasta los festejos tienen que ver con la razón de ser de nuestra organización, el valor a crear para el cual, sumamos esfuerzos en cada empresa.

award-winnerEnsayo un bautizo de este nuevo galardón empresarial que quizás podría llamarse el GPA (Great Performance Award), una versión moderna, centrada en resultados, productividad y magnetismo, que nos enfoca nuevamente en construir condiciones que desafíen y mantengan enfocado, motivado y comprometido con el éxito de la misión, a todo el equipo que nos acompaña.

Aquí una lista corta de esas condiciones a crear para gozar de un clima laboral que aporta al negocio en forma directa e indiscutible.

  1. Claridad y Alineamiento con relación al norte (hacia dónde), el para qué, el cómo llegaremos y el qué se espera de cada quien en el trayecto.
  2. Herramientas tecnológicas y mecánicas más adecuadas según la exigencia y desafio de cada puesto.
  3. Un trato respetuoso, considerado y afectuoso siempre.
  4. Reconocimiento formal e informal por todo esfuerzo, progreso y mérito a nivel individual y grupal
  5. Compensaciones y Beneficios ofrecidas en un marco de equidad y objetividad
  6. Jefes que enseñan y acompañan
  7. Líderes que inspiran y dan el ejemplo
  8. Oportunidades para crecer vía capacitación y esquemas de línea de carrera
  9. Relaciones de calidad con los demás
  10. Estabilidad y formalidad en la relación con el empleador

Al final del día, no se trata de un indicador que podría calibrarse sino y sobretodo, se trata de una manera de entender y realizar, nuestra apuesta en el capital humano y organizacional.